El Mantecador es la máquina más importante en una heladería artesanal. G.I.Gelati ofrece una amplia gama de equipos Carpigiani, marca vanguardista en el sector.


Mantecar procede del español manteca, y es el término que se usa, tanto en cocina como en heladería, para indicar el proceso de elaboración de los ingredientes a fin de formar una pasta homogénea y blanda.

La mantecación, en el proceso de producción de helado artesanal, se realiza mediante tres procesos: la agitación de la mezcla líquida, su refrigeración a -15° aproximadamente y la incorporación de aire en su interior, captado por las moléculas de grasa y proteínas, a fin de transformar la mezcla líquida inicial en un compuesto bien amalgamado y cremoso: el helado.

La rápida disminución de la temperatura se debe a la necesidad de evitar la formación de cristales demasiado grandes, a fin de obtener un compuesto más liso. En cambio, la agitación de la mezcla sirve para favorecer la absorción de aire para aumentar el volumen del compuesto (proceso denominado, con un término técnico «overrun») y que quede cremoso.

Una de las mejores marcas de mantecadores es sin duda alguna Carpigiani, una empresa caracterizada por un marcado enfoque a la innovación, en el que se basa su liderazgo tecnológico.

De hecho, un porcentaje importante de la facturación de la empresa se reinvierte continuamente en investigación, en diseño y en la elección de los componentes para garantizar a los clientes capacidades de adaptación a las diferentes exigencias productivas, ergonomía y funcionalidad en el uso, seguridad operativa y ahorro energético, todo ello respetando las normativas de seguridad alimentaria más restrictivas.

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